Reportajes

Cronica de un Secuestro 2da parte

La noticia trasciende fronteras, la estadística aumenta y una familia clama por su pequeña de 13 años que fue secuestrada hace ya 8 días, únicamente dos llamadas se han recibido, en una solicitando 1 millón de quetzales, en la segunda indicando que no importa cuánto se tarden para reunir el dinero, ellos esperan lo que sea.

¿Por qué me hacen esto?, ¡quiero ver a mis papas!, ¡no somos de dinero déjenme ir! Eran las constantes suplicas que Elena, con lagrimas en sus ojos y con la garganta gastada se dirigía a sus captores; cuatro paredes, una cama sucia y mal oliente durante 50 días fueron testigos del dolor que una niña indefensa, con miles de sueños y metas, con amig@s recordándola y rezando por ella unidos a plegarias de cientos de personas que la conocían.

Luego de meditarlo se pide ayuda a las autoridades, el escuadrón especial antisecuestros de la Policía Nacional Civil inicia las investigaciones, una pequeña luz se ve al final del camino, pero el tiempo transcurre y las energías de la familia y de Elena disminuyen cada hora. Pasados veinte días del aviso a las autoridades, se tienen las primeras pruebas que apuntan a poder localizar a los secuestradores.

Muchas hipótesis salen a la luz, desde que familiares están incriminados, amigos o incluso elementos de la misma Policía Nacional, hasta que podía ser un noviazgo con un final doloroso lo que provoco dicho secuestro, pero hasta la fecha no se logro determinar la veracidad de ninguna de las anteriores conjeturas.

¡Ya la encontraron, vamos apúrate!, ¡apúrate! Sentimientos encontrados entre alegría y miedo motivo a la familia completa a dirigirse al lugar en donde según la llamada del comando antisecuestros estaba la pequeña… un secuestrador muerto y un joven liberado fue el saldo parcial del operativo policial.

Un departamento distinto al de su origen, una cabaña, un bosque y un rio es el escenario perfecto para la culminación de este drama familiar que inicio 60 días atrás, con la agonía a flor de piel y el sentimiento desgarrador de la desgracia invadió a la familia completa,  al encontrar a la pequeña Elena semienterrada en la rivera del rio, con su bolsón a un lado pero con diferente ropa.

“Nos trajeron aquí, pero a ella la mataron hace una semana” declaro el joven liberado quien presentaba laceraciones en su cuerpo y heridas corto punzantes, siendo atendido por cuerpos de socorro, acompañado de fiscales del Ministerio Público que determinaron  el estado de putrefacción de Elena, y realizaban las pesquisas necesarias para dar con el resto de la banda.  

Pasan los días, los meses y pasaran los años, esta familia sobrevive hoy en día con una gran cicatriz moral, trauma psicológico y un abismo sentimental enorme que como un trago amargo en un momento como cualquier otro, un grupo de desgraciados motivados por el dinero y el poder despedazo la vida de un ángel, los sueños de una niña de tan solo 13 años.

Descanse en paz, Elena…(nombre figurado)